22 julio, 2013

Batman y Superman se verán las caras en la próxima película de DC


El Director de Man of Steel, Zack Snyder, ha dado la que probablemente sea una de las noticias más sonadas del evento Comic Con de este año. Batman y Superman se verán las caras en la secuela del reciente film de el hombre de acero.

La noticia fue hecha oficial en la conferencia de DC de boca del propio Snyder, que mostró un logotipo combinado de los iconos de ambos superhéroes. Para dar más miga a la cuestión, Snyder anunció que la película no estará basada directamente, pero si inspirada, en The Dark Knight Returns (El caballero oscuro regresa), una de las miniseries de Batman en cómic más aclamadas e influyentes de los últimos años.


Zack Snyder repetirá en su papel de director, y Christopher Nolan también se ha embarcado en el proyecto como productor. El tandem se completa con Henry Cavill, que repite papel en la piel del hombre de acero. La única duda es si Christian Bale, que aseguró haber terminado su etapa como hombre murciélago, volverá a meterse en la piel del personaje para esta película. De momento, DC Comics no ha hecho públicas otras novedades sobre las películas de Flash y la Liga de la Justicia. 

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Batman/Superman Comic-Con announcement | Batman... por BatmanNewsCom

17 julio, 2013

Buscadores online de tipografías

Las tipografías o fuentes tipográficas son el elemento gráfico que distingue un documento de otro, independientemente del contenido. Inconscientemente, es lo primero en lo que nos fijamos, además de si en el texto hay espacios en blanco o si está organizado en un bloque pesado de leer. Hay tipografías para todos los gustos, y las hay más cómodas de leer y otras más enfocadas a sorprender o destacar sobre las demás. Además de en cualquier programa de edición de texto o de diseño, en Internet hay multitud de fuentes que puedes usar en tus propios proyectos. Incluso Google ofrece su propia colección de fuentes. A los recursos de los que ya hemos hablado en el pasado, hemos añadido una nueva lista con páginas especializadas en las tipografías, para que descargues fuentes y crees así diseños originales que destaquen entre los demás.

Por defecto, tu sistema operativo incluye tipografías que utilizan todos los programas que tengas instalados, desde los que vienen con el sistema, como WordPad en Windows o TextEdit en OS X, como otras aplicaciones, como Microsoft Office, LibreOffice o incluso Photoshop. En este último caso, el programa incluye sus propias fuentes también. En caso que quieras más fuentes, como las que encontrarás en los recursos que mostramos a continuación, tendrás que instalarlas para poder usarlas. El proceso es muy sencillo: En Windows, hay que ir al "Panel de Control" y en "Fuentes", arrastrar o pegar la fuente descargada, normalmente en formato TTF. En OS X, las tendrás que colocar en las carpeta ~/Library/Fonts de tu usuario o en la genérica, para compartirla con todos los usuarios.
  • What Font is: Con más de 280.000 fuentes para descargar, esta página ofrece también la posibilidad de encontrar el nombre de una fuente que has visto por ahí. Tan sencillo como obtener una imagen de la fuente y subirla a la página. En cualquier caso, no saldrás de esta página sin tener varias fuentes espectaculares para decorar tus textos.
  • Tipografías: Una página en español con más de 9.000 fuentes gratuitas organizadas por orden alfabético y categorías. Además, podrás buscar una fuente concreta y ver el alfabeto entero antes de descargar la fuente.
  • Font Reactor: También en español, aunque disponible en más idiomas, este repositorio de tipografías permite buscar fuentes por su nombre o navegar por las categorías disponibles, entre las que encontrarás fuentes de festividades concretas, de películas o series de TV, divertidas... Además, incluye secciones para las fuentes más votadas o descargadas y para conocer diseñadores de tipografías.
  • MyFonts: Se considera a sí misma la página más grande de colecciones de tipografías, y echándole un breve vistazo bien puede tener este título, pues su colección de fuentes es impresionante. Desde el menú "Find Fonts" podrás acceder a las categorías de fuentes según el idioma, la novedad, las más vendidas o por las etiquetas o tags. Además, incluye una sección, llamada "WhatTheFont" desde donde subir una imagen y para saber qué fuente se ha usado.
  • Typography Served: Más que un repositorio de tipografías, esta página es un escaparate que enlaza con otras páginas donde comprar o descargar fuentes artísticas para usar en proyectos de diseño como rótulos o publicidad. En cada entrada puedes comentar y compartirla a través de redes sociales. En función de cada fuente, podrás descargarla en diferentes formatos o adquirirlas en páginas especializadas.
  • Abstract Fonts: A pesar de su nombre, no encontrarás fuentes abstractas, aunque sí tipografías diferentes y originales, aunque no por ello difíciles de leer. En concreto, cuenta con casi 14.000 fuentes diferentes que puedes descargar. Se organiza por categorías, orden alfabético y nombre del diseñador.
  • FontStruct: Además de ofrecer fuentes para descargar y usar en tus proyectos, esta página tiene su propio diseñador de fuentes online, para que con unos pocos trazos, y rellenando píxeles, crees una tipografía totalmente personalizada para compartir con los demás usuarios. Requiere registro, pero a cambio tendrás acceso a cientos de tipografías y a crear una fuente con tu nombre.
  • Font Space: Esta página contiene más de 20.000 tipografías para Windows y Mac. Además de filtrar de populares, fuentes nuevas o por orden alfabético, ofrece la posibilidad de filtrar por categoría tipográfica o temática. Además, previo registro, podrás subir tus propias fuentes para compartir con los demás usuarios.

01 julio, 2013

The Last of Us

The Last of Us 
Es un juego de acción y sigilo en tercera persona en el que un curtido señor y una niña adorable pero bocazas deberán llegar de punto A a punto B a través de un mundo post-apocalíptico en el que una variedad de hongos comecerebros ha dado el salto evolutivo y se ha dedicado a convertir a la gente en zombis-seta y los pocos humanos que quedan han perdido completamente la decencia o están a dos pasos de perderla. The Last of Us también es uno de los juegos que más expectación ha creado durante lo que va de año. Veremos si lo que todo el mundo espera que se convierta en juego del año es tan bueno como lo pintan. Este es mi análisis de The Last of Us.

Receta para el éxito

Si has venido a leer: "¡Diez sobre diez! ¡Juego del año! ¡Obra maestra!" te voy a pedir que leas este análisis con una mente abierta. Mi reseña deThe Last of Us puede dar una impresión equivocada, sobre todo si no se presta atención a los argumentos. Voy a decir cosas de este juego que no te van a gustar pero si aguantas hasta el final, espero haberte convencido al menos un poco. Y si no lo he conseguido, siempre puedes decirme por qué en la sección de comentarios.
Los juegos de acción y aventura en tercera persona con elementos de shooter y sigilo se han convertido en los nuevos shooters en primera persona. Los zombis siguen, por mucho que duela admitirlo, siendo la temática de videojuegos más de moda. Naughty Dog lo sabe y sabe que juntar ambas cosas sin más habría producido un título genérico y malo. Por lo tanto, le pusieron mucha atención a realizar la mezcla con cuidado, prestando atención milimétrica a cada ínfimo detalle. No contentos con eso, dotaron el resultado de algo que no suele verse demasiado en el mundo de los videojuegos: Una narrativa profesional digna de un largometraje de cine. El resultado es exactamente lo que Naughty Dog quería: Un juego para cualquier público, desde los más hardcore hasta los jugadores más ocasionales. Un titulo que gustaría a críticos. Un juego genérico para coronar el género de los juegos genéricos. El mejor juego genérico jamás creado.

A estas alturas, los fans del juego ya deben estar poniéndose nerviosos así que voy a saltarme el resto de la reseña y decir esto ya: The Last of Us es un juego excelente. Y esa es la magia de este juego. Excelente y genérico en el mejor sentido posible de la expresión. Las mecánicas de The Last of Us se limitan a las secciones de acción y las secciones desigilo. En cuanto al combate no hay muchísimo que decir. Joel, nuestro protagonista, es un tipo duro y curtido por las circunstancias. Cuando el apocalipsis estalló y convirtió a todo el mundo en setas, Joel no se durmió en los laureles de sobrevivir al primer día. Pero Joel sigue siendo humano y los humanos tienen debilidades. Las balas, por ejemplo. La fragilidaddel personaje que controlamos está patente en todo momento, junto con la superioridad física de sus rivales micelios. Por lo tanto, durante el juego, no podemos permitirnos lujos como pelear mano a mano con los temibles hongos andantes o salir de detrás de una cobertura a fuego y sangre y matar a seis o siete tipos que nos estorban.

El combate aporta realismo y tensión a la situación pero no trae nada que no hayamos visto antes. Para evitar que los ultra-profesionales de Gears of War se salten la restricción de munición haciendo tiros en la cabeza de todo cuanto se mueve con impecable precisión, la puntería de Joel está capada, haciendo que los más habilidosos se encuentren con que fallan más disparos de los que deberían. Al principio parece que The Last of Us te está haciendo trampas. Más adelante en el juego podemos elegir mejorar cuanto le tiembla el pulso a Joel, aumentando la precisión de nuestros disparos pero, si has llegado a ese punto, hay mejoras para el protagonista que suenan más atractivas, sobre todo teniendo en cuenta la escasez de puntos de mejora. Cuando la acción llega a las manos, el juego hace que puedas defenderte y derrotar a la mayoría de enemigos en un uno contra uno con facilidad. Pero la idílica situación en la que puedes tomarte el tiempo para batearle la cara a un zombi sin que sus amigos te coman es rara. Por lo tanto, The Last of Us gira, en gran medida, en torno a como planteamos los combates, si peleamos o corremos, si utilizamos los no tan escasos recursos para facilitarnos la pelea o para crear una distracción y evitarla por completo.
Hablando de recursos, The Last of Us utiliza un sistema muy sencillo decreación de objetos. Existen cinco tipos de materiales que, combinados de dos en dos, nos permiten fabricar cuchillos desechables, bombas caseras o botiquines, entre otros. La elegancia con la que este sistema está planteado me hace volver la vista atrás a Dead Island y negar con desaprobación. Este sistema tan minimalista me recuerda un poco aKingdom Hearts y su peculiar forma de acercarse a los juegos de rol, eliminando la mayoría de los parámetros innecesarios. Simplifica hasta la mínima expresión el crafteo para que cualquiera pueda entenderlo y limita la cantidad de objetos que podemos llevar para que no acumulemos inventarios masivos. También da posibilidades de elección al jugador. No es coincidencia que los cócteles molotov, una de las armas que con más facilidad resuelven secciones de sigilo o combates abiertos por igual, se fabriquen con los mismos componentes que los botiquines. Me atrevería a decir que este sistema será utilizado y reutilizado por el género de supervivencia durante muchísimo tiempo.

Pisa con cuidado

Cada sección del juego se puede superar con sigilo o con combate, salvando algunas excepciones menores que fuerzan uno de los dos estilos. El sigilo es donde The Last of Us más falla. Las personas juegan a videojuegos por motivos muy diferentes pero todos tenemos algo en común: buscamos lasensación de control. The Last of Us te permite un modo de "oido agudo" gracias al cual Joel puede detectar a sus enemigos y aliados a través de paredes u obstáculos, pero la cosa acaba ahí. Los enemigos se mueven de forma errática e impredecible y sus rangos de visión no resultan claros. Durante la misma sección te puedes acercar a un enemigo casi de frente y que no te detecte y, segundos más tarde, encontrarte descubierto por otro enemigo idéntico a un pasillo de instituto de distancia. ¿Aporta realismo? Si. ¿Añade a la experiencia? Más bien no. Resulta frustrante no saber por qué el mismo enemigo que antes estrangulaste sin problemas ahora te ha visto cuando tus movimientos han sido los mismos.

Los enemigos que están enteramente transformados en hongos sedientos de sangre han perdido la visión debido a su transformación. Por ello, utilizan un sistema de ecolocación similar al de los murciélagos. El ruido que utilizan para localizar a sus víctimas es como un constante chasquido y por ello reciben el nombre de clickers. El único momento en que The Last of Us me sorprendió y me dibujo una sonrisa en la cara fue durante una de las secciones de sigilo más tensas a las que me enfrenté. Mientras intentaba esquivar a dos de estos clickers, me di cuenta de que Joel estaba utilizando el oído para saber por donde era seguro caminar. Exactamente igual que los enemigos a los que me estaba enfrentando. Irónico e inteligente. También es interesante el uso de enemigos ciegos que The Last of Us emplea. Por desgracia, la manera en la que está ejecutado significa que debemos movernos tan despacio que a penas inclinar un poco el stick de control provoca que seamos detectados. Esto lleva al tedio y genera la clase de tensión que no es buena. La que te hace apretar los dientes y pensar "llevo casi diez minutos en esta sección, arrastrándome a paso de tortuga. Si me matan, dejo el juego para siempre".
Para más dificultad o realismo, dependiendo de como lo quieras ver, los clicker requieren de un objeto específico para ser eliminados de manera sigilosa. Mientras que el instinto natural de todo jugador es buscar un punto débil en las patrullas enemigas y eliminarlo, dejando descubierto otro punto vulnerable y así sucesivamente, en The Last of Us no podemos librarnos de muchos de los enemigos que molestan. Cada vez que matamos desde el sigilo a un señor seta como me gusta llamarlos, perdemos un cuchillo improvisado, convirtiéndolos en un bien muy escaso y obligando a racionar su uso. Resultado: no podemos matar a las malditas setas por muy mal que nos caigan.

Por último, las secciones que podemos o no afrontar sigilosamente, están plagadas de dos tipos muy concretos de objetos: Botellas y ladrillos. Ambos tienen la capacidad de hacer ruido cuando son lanzados y de ser utilizados como arma en combate cuerpo a cuerpo, la diferencia es que la botella provoca más ruido y alerta a enemigos a más distancia mientras que el ladrillo es más útil como arma o para atraer a un enemigo en concreto. Teniendo en cuenta lo limpia que es la jugabilidad y la ausencia de objetos u opciones redundantes, la diferencia entre botella y ladrillo es, por suerte, sutil pero significativa.

Amigos inútiles

Una de las cosas que más gente ha atraído de The Last of Us a la horda de gente que lo ha precomprado, comprado en día de lanzamiento o incluso en edición especial de coleccionista, es Ellie. Todos estábamos intrigados por ver como Naughty Dog integraba a la niña en las mecánicas del juego y que aportaba a la ecuación del juego de superviviencia. Lamentablemente, la respuesta es que no aporta nada. De hecho, resta. Durante los combates, Ellie puede ayudar a Joel liberándole de las garras de algún que otro enemigo con un rápido ladrillazo o meterse en lios y obligarnos a rescatarla pero nada más. Durante las secciones de sigilo, sin embargo, lo único que la condenada niña hace es corretear cerca de los enemigos y saltar ruidosamente por encima de las coberturas. Por suerte, lo que Ellie haga da completamente igual ya que los enemigos no la detectan por mucho que este haciendo el "baile de las coberturas" con una barricada de cemento, saltando de un lado a otro de la misma repetidamente. Por desgracia, este detalle, hecho así para que Ellie no nos fastidie innecesariamente,nos saca violentamente de la atmósfera, restando a la credibilidad del un juego que vive de ser inmersivo.

El resto de los personajes secundarios y aliados con los que contamos a lo largo de la historia hacen más o menos lo mismo con la salvedad de que son más conscientes de si hemos sido descubiertos que nosotros mismos. Muchas veces me daba cuenta de que me habían pillado mientras cambiaba de cobertura gracias a que el secundario de turno se liaba a tiros con un tipo en la lejanía. Buen trabajo. Reiniciar. Como en muchos otros juegos de sigilo, los enemigos en The Last of Us utilizan el conocido sistema de enlace telepático avanzado, mediante el cual, si un enemigo te detecta, cada santa alma en diez kilómetros a la redonda conoce tu posición exacta y se dirige a devorar tu cara tan rápido como sus patitas fungales le permiten.

En favor de The Last of Us, tanto Ellie como los diferentes personajes secundarios aportan profundidad a la narrativa, de la que hablaré más adelante, y sirven para generar la atmósfera de depresión y desesperación de la que el juego presume. Y aquí me quito el sombrero. The Last of Us tiene el doblaje (al menos el inglés) más profesional que he visto en toda mi carrera como videojugador. Ellie parece una niña preadolescente, se comporta como una niña preadolescente, se enfada y contesta de malas maneras como una niña preadolescente. Joel es un tipo duro pero ha tenido su dosis de perdida y de dolor. Se le nota en la inflexión de la voz y en como trata a otros personajes. Los supervivientes que han perdido la cabeza bajo la presión te lo hacen saber. Concretamente Bill, el trampero paranoico, hace un trabajo espectacular transmitiendo lo que veinte años de ser el único superviviente de una población infestada de gente-hongo hace con la cabeza de cualquiera. Esperemos que esto cree tendencia y tengamos videojuegos con diálogos creíbles y personajes con profundidad emocional.

Una historia de zombis

La narrativa de The Last of Us es otro de esos elementos que están recibiendo alabanzas a diestro y siniestro. En favor de evitar spoilers no voy a entrar en profundidad ni voy a dar ejemplos de nada pero la narrativa de The Last of Us es, como el resto del juego, la máxima expresión de la peli de zombis genérica. Cada guiño, cada cliché y cada giro argumental resultará más o menos predecible pero definitivamente familiar para cualquiera que sea fan del genero no-muerto en la gran pantalla. Esto no quiere decir que la historia sea mala, ni mucho menos, pero la verdadera magia no esta en lo que pasa si no en a quién le pasa. Es tanto el peso que los personajes recibieron durante la creación del guión, que no deja sitio para tener una historia sobresaliente.

Tanto la narrativa como el juego siguen una estructura "de A a B". The Last of Us es lineal, con poco o nada de exploración del mundo que presenta. Llegas a un sitio, necesitas algo para salir de ese sitio, vas al lugar donde está, surgen problemas por el camino y, cuando el objetivo está logrado, se te traslada al siguiente punto A y se te enseña el siguiente punto B junto con la aclaración verbal por parte del personaje que toque: "Alli esta el punto B, si nos damos prisa a lo mejor no surgen problemas por el camino" a lo que tu cerebro contesta: "Claro que sí Joel, vamos a darnos prisa. Seguro que ninguna seta trata de comernos la piel si vamos rápido".
Lo cual nos lleva a lo otro que vas a estar haciendo en The Last of Us la mayor parte del tiempo:Caminar. La cantidad de secciones en las que el juego aprovecha para llevarte de la mano de un sitio a otro, negándote la posibilidad de correr, mientras escuchas a los personajes hablar sobre todo lo que ha ocurrido, el estado del plan actual o cualquier otra cosa, puede resultar un poco pesada. Para añadir insulto a la herida, estas secciones suelen darse en zonas con recovecos en los que buscar suministros así que mi sugerencia es que actives los subtítulos en cuanto puedas por que de lo contrario, hay bastante dialogo que va a ocurrir demasiado lejos del oído de tu personaje como para que te enteres de nada. Algunas de estas secciones contienen también lo que me resisto a llamar puzles. Consistiendo, básicamente, en localizar una escalera y colocarla en la pared que necesitamos saltar o situar un contenedor para que nos sirva de plataforma, estos pequeños momentos son breves y apenas aportan nada a la experiencia global y hacen más notable que el juego va más escaso de acción que de tensión.
Visualmente, The Last of Us apunta a que encojas la cara y pienses "Ouch". Tanto las animaciones de muerte de Joel, sobre todo cuando te comen, como las ejecuciones que nuestro protagonista realiza sobre sus enemigos muestran, aunque brevemente, la visceral violencia de el mundo después de los zombis. Nada más satisfactorio que ver como Joel estrella la cara de un enemigo contra el borde de un mueble y escuchar el crujido. Por supuesto, este tipo de escenas no son para todos los públicos pero tampoco son para todos los públicos las películas de zombis. Por suerte estas escenas se pueden "censurar" desde el menú de opciones pero si esperabas no ver una gota de sangre, quizás no deberías comprar este juego.

Multijugador

Lamentablemente no he podido disfrutar demasiado del modo multuijugador de The Last of Us pero lo poco que he podido ver me parece bastante admirable. No es solo el sistema de dos facciones en un mundo persistente compitiendo por los recursos. The Last of Us no cae en el error de cambiar por completo el estilo de juego desde la campaña principal a su modo online. La sensación de tensión, el sigilo y el sistema de creación de objetos sigue ahí, los combates se suelen resolver con sutileza y acciones rápidas y tácticas en lugar de vaciando cargadores uno detrás de otro sobre los chicos del otro equipo. En definitiva, el modo multijugador no parece agregado a la fuerza sin prestar atención si no que añade a la experiencia y al trasfondo del juego.
Me parece increíble haber terminado esta reseña sin lanzar ninguna comparación con la franquicia de Uncharted, también de Naughty Dog. Vamos a dejarlo ahí antes de que me ponga a hablar de que los protagonistas guardan un parecido más que razonable. En conclusión, The Last of Us no hace casi nada nuevo, la jugabilidad es la misma que hemos visto en otros juegos similares, las secciones que fuerzan el sigilo y las que obligan a combatir son molestas pero necesarias para cambiar el ritmo del juego, los recursos son medio escasos y tenemos el modo "ver a través de las paredes" como en otros juegos de sigilo mientras que el combate es brutal en cuerpo a cuerpo y un poco más lento cuando sacamos las armas de fuego. Pese a ello, The Last of Us es un juegosobresaliente, ya que todo lo que hace, lo hace con el mayor mimo, prestandoabsoluta atención a no caer en errores frustrantes, mecánicas inútiles o elementos innecesariamente confusos. Cuando hablamos de producciones con la clase de presupuesto que The Last of Us tiene, no es infrecuente que a los diseñadores cedan a la tentación de meter todo lo que puedan, dejando tras de si un desastre confuso de features inútiles o molestas.
Juegalo si:
  • Aprecias que la jugabilidad no estorbe a la historia
  • No quieres perderte uno de los mejores guiones y doblajes que la industria del videojuego ha producido jamás
  • Estas harto de juegos de supervivencia en los que evitar conflictos implica correr como el demonio
No lo juegues si:
  • La historia de un juego te aporta poco
  • Cualquier elemento que te saque de la credibilidad del juego te arruina la experiencia
  • Los juegos de sigilo no son lo tuyo
Tres motivos aleatorios para comprarlo
  • Los hongos de tu cabeza te lo ordenan
  • Ellie y Ellen Page guardan un parecido que ya esta provocando polémica
  • ¡Diez sobre diez! ¡Obra maestra! ¡Game of the year!

28 junio, 2013

Canciones de 1993, ¿han pasado 20 años?

Desde hace 20 años se denomina oldies, rock clasíco a canciones de Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Elvis Presley, The Beatles, The Rolling Stones, Led Zeppelin, Pink Floyd, etc. Sin embargo,¿qué pasa con aquellas canciones que salieron hace de 20 años? ¿También deben ser llamadas “rock clásico”? La lista que le vamos a dar son de canciones de 1993.
Hoy, 20 años después, suenan más actuales que las canciones de esta década. Demos un repaso a unas cuantas canciones, una vuelta al pasado y volvamos. En la lista encontraremos a Nirvana, Blind Melon, Radiohead, Ice Cube, Aerosmith, Beck, Snoop Dogg, Soul Asylum y muchos más. Una lista de la revista Rolling Stone.
Allá vamos.


24 junio, 2013

Los concursos ilegales en Facebook

Todos los días nos encontramos con una infinidad de actividades promocionales en plataformas de redes sociales. Podemos ser las que las organizan, o los participantes, pero de alguna forma siempre estamos al tanto de lo que está sucediendo. Sin embargo, estos concursos no siempre están del lado correcto de la carretera. Muchas veces son completamente ilegales, lo que puede ser riesgoso para las páginas, porque pueden ser eliminadas. ¿Pero qué sucede con nosotros como usuarios?


Las políticas de promociones en Facebook son muy claras en muchos aspectos, no solamente porque están buscando una forma de lucrar con el interés del sitio, sino además porque están buscando una protección para los usuarios. Los concursos en Facebook se tienen que realizar siempre –no hay manera de escapar a estas regulaciones, ni ser Mark Zuckerberg- a través de aplicaciones realizadas en iframe y alojadas en servidores externos a Facebook. Obviamente desarrollar una aplicación para Facebook requiere una cantidad importante de inversión, por lo que muchos “olvidan” este detalle y nos presentan los clásicos concursos.
Con clásicos nos referimos a un premio para el usuario que junte la mayor cantidad de likes, un sorteo entre todos los usuarios que hayan hecho like a la página, un sorteo entre todos los que hayan compartido una determinada imagen… Lo más sorprendente de todo esto es que los usuarios siguen haciendo que este tipo de concursos sean los más exitosos, porque son muy simples y no requieren tener que conectarse a una aplicación o dejar nuestros datos. ¿Por qué puede ser peligroso para nosotros?
  • No tenemos protección legal: los concursos en Facebook tienen que contar con bases y condiciones que establezcan, entre otras cosas, el período de tiempo en el cual correrá la promoción, el domicilio legal del organizador, el premio, y otras cosas más. Si un concurso está basado en likes para ahorrar crear una aplicación, también se deben haber ahorrado el abogado. Esto deja completa libertad a que las personas que están administrando el concurso hagan lo que quieran con la elección de ganadores, por ejemplo. Pero además, si ganamos, no tenemos ningún documento, ni nada, para validarlo. Solamente tenemos la buena fe de los organizadores, que puede no estar presente. Sí, es cierto que podemos crear todo un escándalo en redes sociales, pero aquí las cosas son efímeras y todo se puede olvidar en el transcurso de una semana.
  • No sabemos si realmente estamos participando: muchos mecanismos de Facebook dependen de nuestra configuración de la privacidad, como por ejemplo, si otra persona que no es amiga nuestra puede ver las fotografías que compartimos desde una fanpage. Así, las mecánicas de sorteo son muchas veces dudosas. Y ni hablar de la forma en la que seleccionan a los ganadores, que no tiene forma de comprobarse.
  • No sabemos si se nos entregará el premio: no sólo no sabemos si se nos va a entregar el premio, sino que además no sabemos si será el premio que se nos ha prometido. Por ejemplo, podemos ir a buscar un premio que sea completamente diferente, y en realidad no podremos decir nada porque legalmente no hay nada que indique que teníamos que ganar una cosa y no otra. Si bien hay cosas que se pueden hacer para hacer que los organizadores cumplan, hay que ver qué tan lejos estamos dispuestos a ir para hacerlas.
Sé que no van a dejar de participar de este tipo de sorteos, pero nunca está de más conocer cómo deben funcionar las cosas. Así nos ahorramos un chasco más adelante. Siempre es importante que conozcamos nuestros derechos como usuarios y los hagamos respetar.


Mejores prácticas para hacer concursos en Social Media


Así, nos encontramos con muchas fanpages que implementan el nefasto “dale like para participar” o “comparte para participar del sorteo”, que se encuentran completamente en contra de las políticas de promociones de Facebook. Por eso, decidimos hablar hoy sobre las mejores prácticas para crear concursos en Facebook.


Hay algo importante para considerar de antemano. Este artículo no dirá cómo podemos generar concursos interesantes. Esto dependerá por completo de la creatividad de la persona que se encuentre detrás de la campaña. Por otro lado, tampoco garantizará la permanencia de los miembros nuevos de la fanpage que se hayan sumado gracias al concurso. Esto dependerá, por otro lado, del valor agregado que nosotros sumemos como administradores al contenido que se crea para la fanpage. Crear concursos en Facebook puede pensarse como algo sencillo, pero en realidad, tiene que considerar muchas variables.

Crea una mecánica interesante

No vamos a llegar muy lejos si lo que proponemos no es interesante. O, por otro lado, si requiere demasiado del usuario sin ofrecer una recompensa que valga la pena. Por ejemplo, concursos con una mecánica demasiado simple pueden ocasionar una falta de interés por parte de los usuarios, pero al mismo tiempo podemos conseguir lo mismo con una mecánica demasiado complicada. De hecho, existen varias herramientas para crear concursos en Facebook en la web que nos permiten crear nuestros concursos de acuerdo con las políticas, y conviene aprovecharlos si no tenemos demasiado presupuesto. Las mecánicas tradicionales (mensajes, pregunta respuesta, fotografías) generalmente son las que funcionan mejor, pero también, dependiendo de lo que podamos gastar, podemos pensar en algo un poco más alocado.

Habilita mecanismos de viralización

Un concurso es una excelente oportunidad para poder dar a conocer nuestra fanpage. Son muchos los que seleccionan un concurso como una manera de dar el puntapié inicial de una fanpage. En este sentido, la aplicación que usemos para dar curso al concurso tiene que ofrecer los mecanismos de viralización adecuados, que pueden estar relacionados también con la mecánica (por ejemplo, ganará el usuario que invite más amigos a la página). Cuando los usuarios realizan una acción dentro del concurso, deben tener la posibilidad decompartir sus acciones a través de una publicación en su Timeline, o que dichas acciones aparezcan en el Ticker. Son varias las alternativas, pero la posibilidad de expandir nuestra aplicación por los amigos de nuestros seguidores tiene que considerarse.

Otorga premios apropiados

Los premios son un tema delicado porque, curiosamente, muchas veces los clientes no tienen ganas de dar premios. Sin embargo, si vamos a demandar una acción por parte de nuestros usuarios, tenemos que ofrecer algún tipo de recompensa. Que, por supuesto, esté adecuada con la línea que sigue una determinada marca. Por ejemplo, que una marca de consumo masivo, como por ejemplo, comida enlatada, regale un iPad simplemente porque sí, sin estar relacionado con la mecánica, garantizará que muchos de los usuarios que se unieron solamente por el concurso abandonen el barco apenas termine. Por eso, el premio tiene que ser apropiado al concurso, a la magnitud de seguidores, y a las acciones que estemos demandando de ellos –cuanto más tengan que hacer, más grande deberá ser la recompensa-.

Crea bases y condiciones para dar un marco de legalidad

Las bases y condiciones de un concurso son fundamentales. No solamente estamos protegiendo a la marca legalmente, sino que además estamos dando tranquilidad a nuestros usuarios. Dentro de estas bases y condiciones, o términos y condiciones, tenemos que establecer los lineamientos básicos del concurso –forma de participar, duración de la promoción, cualidades necesarias para participar, entre otras cosas- que dependerán del marco legal del país de origen de la promoción.

Identifica potenciales perfiles falsos

Son muchas las personas que se dedican –en serio- a participar de concursos todo el día. Una de las mecánicas más populares cuando tenemos que crear concursos en Facebook es la del voto: determinado usuario que tenga la mayor cantidad de votos será el ganador, o estará entre los finalistas. En este sentido, algunas personas con mucho tiempo libre entre sus manos tienen una batería de perfiles falsos que aún no fueron eliminados por Facebook, que usan para poder votarse a sí mismos para poder avanzar en el concurso. Lo que es peor, estas personas también complotan entre sí para poder votarse en determinados concursos. Esto es algo que se puede tener en cuenta, sumando a las bases y condiciones el derecho del organizador a descalificar, pero también se pueden usar algunas aplicaciones especiales para hacer concursos que nos permiten identificar estos perfiles falsos a través de la IP.

Habilita un registro para crear una base de datos

Es sorprendente la cantidad de promociones que no habilitan un registro para los usuarios. De hecho, solamente se basan en la información que es relevada por la aplicación cuando el usuario le da acceso a Facebook. Esto no parecería ser un problema hasta que tenemos que contactarnos con los usuarios, y no podemos enviarles un mensaje porque no tenemos su correo electrónico, o no podemos llamarlos porque no pedimos su teléfono. O, lo que es peor, no podemos validar si es mayor de edad para saber si efectivamente puede ser el ganador del premio. En este sentido, lo mejor es a veces habilitar un formulario de registro que será obligatorio para que el usuario participe, donde deba dejar sus datos en un primer paso.

Planea una estrategia de comunicación

Lo que hacemos dentro de la aplicación es importante, pero también es relevante lo que sucede por fuera: la manera en la que comunicamos. Como siempre sucede con el contenido en redes sociales, debe estar cuidadosamente planificado, pero estar abierto a modificaciones que se deban hacer en el transcurso del concurso. Recordar a nuestros usuarios que pueden participar es una opción, pero también se pueden evaluar otras alternativas más interesantes, que generen un engagement más alto, y que terminen siendo beneficiosas para nuestro concurso.

Apoya el concurso con Facebook Ads

No todos están de acuerdo con este punto en particular, pero una buena forma de impulsar el concurso es a través de los diferentes formatos de anuncios que nos ofrece Facebook. Por ejemplo, impulsar con una historia patrocinada puede ser bueno para atraer no solamente participantes sino potenciales seguidores que se quedarán con nosotros una vez que el concurso haya finalizado. Dependiendo del presupuesto con el que contemos, apoyar la aplicación que hayamos generado para el concurso a través de Facebook Ads es una decisión más que sensata.

Crea una línea estética para la plataforma

Para poder crear concursos en Facebook necesitamos seguir una línea estética que esté en concordancia con lo que viene haciendo la marca que estamos administrando. Sé que muchos consideran que pueden hacer el trabajo de un diseñador, pero no en este caso. Tenemos que ser cuidadosos con tamaños, y además, generar piezas que sean adecuadas para comunicar la promoción a través de diferentes medios. Esta línea estética debe estar presente en la aplicación y en todas las comunicaciones que hagamos al respecto.

Brinda soporte para los usuarios

Un concurso ciertamente causa revuelo entre los seguidores, y muchos de ellos aprovechan para preguntar en el Timeline de la marca. Por eso, es importante que aceitemos el sistema de moderación para responder a estas preguntas apenas surjan. Si nos encargamos de esto rápidamente, nos aseguraremos de la presencia de nuestros seguidores más fieles dentro de la aplicación, así como también mostraremos que hay un rostro de soporte para los nuevos seguidores que hayan llegado con interés en participar del concurso.


16 junio, 2013

Facebook lanza los “hashtags”

El mes pasado, durante el Google I/O 2013 (la conferencia de desarrolladores que Google celebra cada año), los de Mountain View renovaron por completo el diseño de Google+ y adoptaron en su red social los hashtags con la idea de hacer algo más sencilla la relación entre contenidos y, por tanto, la búsqueda de contenidos relacionados con la idea de hacer una navegación temática por las publicaciones que se realizaban en la capa social de Google. Hacía tiempo que se rumoreaba que Facebook también iba a seguir esta senda que ya se abrió en Twitter cuando los incluyó en el año 2007 con el objetivo de segmentar la información. Los rumores, finalmente, se han materializado y hace pocos minutos que los hashtags de Facebook son ya oficiales.
El funcionamiento, como nos podemos imaginar, no dista mucho de lo que implementa Google+, Twitter o incluso Instagram; una etiqueta que nos permite marcar los contenidos y relacionarlos con otros que también están usando dicha etiqueta y así poder realizar una exploración temática de contenidos relacionados con el que hemos publicado o con el que estamos leyendo.
¿Y para qué necesita Facebook los hashtags? Antes que alguien se rasgue las vestiduras y acuse de vil plagio a la red social de Mark Zuckerberg, la realidad es que esta función era bastante necesaria para poder darle una vuelta de tuerca la conversación que se desarrolla en Facebook. Salvo que nuestros contactos compartan las publicaciones de otro usuario que no está en nuestra red o sigamos las publicaciones de páginas o grupos, los contenidos que podemos ver en Facebook quedan acotados a los de nuestra red de contactos y el radio de acción, por tanto, es pequeño si lo comparamos con los 4.750 millones de publicaciones que se hacen cada día en esta red social.
Precisamente, con los hashtags de Facebook podremos salir un poco de ese círculo en el que nos movemos ylocalizar contenidos relacionados con una temática concreta. Por ahora, esta funcionalidad solamente estará operativa para un conjunto acotado de usuarios y páginas de Facebook aunque los chicos de Mark Zuckerberg prometen que irán ampliando el alcance con más usuarios en las próximas semanas pero, en cierta medida, es un buen recurso que las marcas podrán aprovechar muy bien para sus campañas (al igual que también puede servir de hilo conductor para publicaciones relacionadas con eventos de gran impacto o, incluso, para reunir los comentarios alrededor de la emisión de una serie de televisión o un evento deportivo).
Los anunciantes podrán darle cierta coherencia a sus campañas y usar el mismo hashtag en Twitter, Facebook o Instagram, simplificando sus acciones y adoptando un "lenguaje" común con sus usuarios. Además, estoshashtags serán algo sobre lo que podremos hacer clic para seguirlos desde Facebook y también serán elementos susceptibles de aparecer en la búsquedas.
Lógicamente, el usuario es el que ejerce el control sobre las publicaciones que usan estos hashtags de Facebook, es decir, que dependiendo del alcance que le demos a la publicación (solamente nuestros amigos cercanos, un grupo determinado de contactos, una publicación abierta a todo el mundo, etc) ésta se verá dentro de la exploración que hagan otros usuarios sobre dicho hashtag o, por ejemplo, unos usuarios sí lo verán y otros no.
Es cierto que Facebook llega un poco tarde con esta funcionalidad pero creo que es algo que puede funcionar muy bien y se puede adoptar de una manera muy natural dentro del uso habitual de esta red social. Un buen recurso con el que realizar navegaciones temáticas y, por qué no, conocer usuarios interesantes.

09 junio, 2013

Respuestas del ateo

Los debates entre ateos y creyentes pueden resultar muy interesantes, pero también suelen aparecer una serie de argumentos falaces o poco elaborados que las convierten en una pérdida de tiempo. Aquí puedes encontrar una respuesta rápida y simple a algunos de ellos.

Una de las cosas que más me gusta hacer es debatir. Y uno de mis temas favoritos es el de la religión. Sin embargo, como ateo, muchas veces me encuentro con argumentos falaces o directamente tan estúpidos que explicar el porqué de esta estupidez lleva más tiempo del que merecen. Eso sí, esto no quiere decir que los debates con un creyente sean una pérdida de tiempo, ni mucho menos (el debate entre Richard Dawkins y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, es un ejemplo de esto). Y, por supuesto, este "manual" de respuestas del ateo tampoco pretende ser, en absoluto, el texto que acabe con miles de años de religión.
Sencillamente, se trata de un sitio en el que encontrar una respuesta sencilla y razonada para evitar que al debatir sobre alguno de estos temas nuestro interlocutor recurra a argumentos vagos, equívocos o inexactos (o las tres cosas al mismo tiempo).

No puedes demostrar que Dios no existe

Ni tú que no es un dragón invisible que vive en mi garaje. Lo que, a su vez, es una variante de la famosa tetera de Bertrand Russell. El filósofo y matemático británico utilizaba este objeto para devolver la pelota a quienes tratan de usar este argumento como prueba de la existencia (o al menos, como prueba de suposible existencia) de un dios.
Básicamente, lo que dice Russell es que si él tratase de convencer a alguien de que hay una tetera (de porcelana china, en concreto) en órbita entre la Tierra y Marte, no podría limitarse a probar la veracidad de esta afirmación aduciendo que no es posible demostrar que no hay una.
Es decir, cuando alguien propone la existencia de un ser omnipotente y convenientemente invisible, es esa persona quien debe probar su existencia y no quien no crea en su invención. Y, de hecho, es así como funciona el método científico: una hipótesis debe ser demostrada para pasar a ser considerada un teorema. Por lo tanto, son los creyentes quienes tienen la tarea de demostrar que su dios existe con pruebas inequívocas.

La teoría de la evolución es sólo una teoría

Efectivamente, es una teoría. Pero en la segunda acepción del término, según el diccionario de la Real Academia Española.
Serie de las leyes que sirven para relacionar determinado orden de fenómenos.
No vamos a entrar a describir cómo funciona la evolución, pues sólo tratamos de proporcionar un pequeño "manual" de respuestas del ateo. Simplemente conviene recordar que no tiene sentido menospreciar esta teoría por el hecho de ser una teoría, pues está más que demostrada, a pesar de no poder ser reproducida.
Pero, sobre todo, hay que entender que en este 'desprecio' no cabe por una cuestión puramente nominal, pues la definición es muy diferente a la que se le suele dar al término teoría (que, por otro lado, se puede comprender, pues también está aceptada).

El diseño inteligente

Uno de los argumentos más utilizados por los creacionistas es el del diseño inteligente. A grandes rasgos, lo que viene a decir esta corriente es que el universo es tan complejo y perfecto que debe haber sido creado por un ente inteligente. Y uno de los mejores ejemplos de diseño inteligente somos los seres humanos.
tal vez no. Hay todo tipo de ejemplos de un diseño no precisamente funcional, como el hecho de que el conducto respiratorio y el de alimentación, dos funciones vitales, sean el mismo, lo que hace que no se puedan realizar al mismo tiempo.
Dicho esto, se podría debatir si el diseño inteligente se debe entender como óptimo desde nuestro punto de vista o si es algo que no alcanzamos a comprender. Pero no se puede hablar de un diseño práctico tal y como lo entendemos.

Es mi opinión y tienes que respetarla

No. Es tu opinión y respeto la posibilidad de que tengas una; la que quieras. Pero tu opinión, en concreto,me parece estúpida y no pienso respetarla. Y espero que tú hagas lo mismo con mi opinión si no tiene base alguna.
Una opinión ha de ganarse el respeto con argumentos, no simplemente por el hecho de existir. Esto no quiere hacer que el debate no deba hacerse desde el respeto, pero nunca se debería aceptar este argumento, que normalmente es utilizado cuando el interlocutor es acorralado.